Síndrome de Ovario poliquístico (SOP): ¿Cómo influye la alimentación?

Durante la vida de la mujer se da inicio al periodo menstrual que comienza a los 12 años en promedio, pero también es normal que nuestro primer periodo sea entre los 10 o 15 años.

Este es un proceso nuevo para las niñas y adolescentes, ahora cuando se inicia el periodo también puede ser diagnosticado el SOP o síndrome de ovario poliquístico, aunque en promedio se da este diagnóstico entre los 20 o 30 años.

Pero ¿qué es el síndrome de ovario poliquístico (SOP)?

En primer lugar, el ovario poliquístico recibe su nombre por la aparición de diversas vesículas llenas de líquido (quistes) que pueden ser desarrollados en los ovarios generando un aumento en su tamaño. Pero cuando esta condición va acompañada de problemas hormonales y metabólicos hablamos de Síndrome de ovario poliquístico.

Lamentablemente no se conoce una causa exacta de la aparición de este síndrome, lo que, si se puede decir que hay un desbalance en la producción de ciertas hormonas, incremento en la producción de testosterona.

Este síndrome puede generar una implicancia nutricional, pues las mujeres con exceso de peso y que les cuesta reducirlo pueden ser más propensas a padecer de SOP, esto se atribuye a un aumento de la producción de insulina o a una resistencia a ella, lo que se suma al problema con el peso. Por este motivo es muy importante tener una alimentación más equilibrada. 

La terapia para este síndrome es muy importante, acá pueden actuar algunos medicamentos como anticonceptivos o hipoglicemiantes, actividad física, cambios en el estilo de vida y uno que siempre se menciona es la alimentación. Es por este motivo que se hace una recomendación sobre el consumo de alimentos:

Hidratos de carbono o carbohidratos:

Este grupo de alimentos deben ser consumidos con regularidad, siendo importante que tengan un valor nutricional que nos ayude, como, por ejemplo, un índice glicémico bajo y que sean de preferencia complejos, alimentos integrales como panes, arroz o fideos, los cuales no nos generan un aumento explosivo de los niveles de azúcar.

Proteínas:

Lo bueno de este grupo es que no contienen ningún elemento que nos aumente el azúcar en la sangre, pero para mantener un peso saludable deben ser de preferencia proteínas con bajo contenido de grasas, como carnes magras, pescados, pollo o pavo, los cuales tienen poco contenido de grasas.

Grasas:

En este grupo es importante su consumo, ya que estos nos ayudan a que nuestro cuerpo absorba ciertos nutrientes. Por este motivo deben ser grasas de buena calidad, por ejemplo, alimentos como pescados con contenido de grasas como atún o salmón, nueces semillas y palta. Se deben evitar alimentos con alto nivel de grasas saturadas, como la comida chatarra, frituras o alimentos fritos y además de origen animal.

Frutas y verduras:

Alimentos de gran relevancia, ya que nos aportan nutrientes fundamentales para el funcionamiento de nuestro organismo, como vitaminas, minerales, fibra y antioxidantes.

Los alimentos azucarados deben ser eliminados o consumirlos en una dosis muy baja, ya que esto nos puede generar un aumento en los niveles de azúcar en la sangre y ser perjudiciales para la resistencia a la insulina que se puede dar en este síndrome.

Los cambios de estilo de vida también incluyen la realización de actividad física, esto nos ayudara a reducir el peso y obviamente a mantenernos más saludables.

Como pudimos revisar en esta entrada del blog, la alimentación es un punto importante en el padecimiento de este síndrome.


Referencia Bibliográfica:


«Recuerda consultar siempre a tu médico, no te automediques»

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