Pérdida de masa muscular en el adulto mayor

Pérdida de masa muscular en el adulto mayor

¿Han escuchado alguna vez sobre la pérdida de masa muscular? ¿O la palabra sarcopenia?, de seguro lo han oído ya que es algo común que sucede mientras más se avanza en edad.

La pérdida de masa muscular se relaciona con un desequilibrio en la reposición de las proteínas que se dan diariamente, los factores que regulan este equilibrio es la nutrición y la alimentación principalmente, aun así existen otros factores que pueden originar la pérdida de masa muscular.

La pérdida de masa muscular se puede dar en cualquier etapa del ciclo vital, pero es más frecuente en el adulto mayor, la sarcopenia se refiere a la pérdida de masa y fuerza muscular. A pesar de que este problema es común al envejecer, hay formas de poder prevenir la sarcopenia (pérdida de masa y fuerza muscular), esta afección se puede dar en distintos grados, lamentablemente al no ser prevenida ni tratada adecuadamente genera muchos problemas en las personas adultas, ya que la pérdida de masa y fuerza muscular (sarcopenia) produce caídas, y con ello fracturas que disminuye la calidad de vida y es un factor de riesgo de morbilidad. 

Posibles causas para la pérdida de masa muscular:

  1. Sedentarismo: Las personas que no realizan actividad física tienen una pérdida de masa muscular más rápida que aquellos que son más activos.
  2. Desequilibrio hormonal y de citoquinas: A medida que se avanza en edad las concentraciones de las hormonas disminuyen incluidas la hormona de crecimiento, tiroidea y el factor de crecimiento similar a la insulina, conducen a la pérdida de masa y fuerza muscular.
  3. Síntesis y regeneración de proteínas: Constantemente nuestro cuerpo cambia las proteínas de los músculos, mientras avanzamos en la edad esta capacidad va disminuyendo y en conjunto con una baja ingesta de proteínas y/o calorías produce sarcopenia. Por otro lado, las proteínas oxidadas aumentan en el musculo con el envejecimiento acumulándose en él, lo que provoca que se eliminen de forma inadecuada, siendo otro motivo por la cual la fuerza muscular disminuye.
  4. Remodelación de unidad de motor: Al entrar en edad avanzada disminuyen diversas funciones en el organismo como por ejemplo la reducción de las células nerviosas motoras encargadas de enviar las señales desde el cerebro a los músculos para iniciar el movimiento. Una de las hipótesis es la sarcopenia (pérdida de masa y fuerza muscular) que produce una falla en la señal de las células nerviosas para iniciar el movimiento, y al no haber respuesta del parte del músculo disminuiría la fusión de las fibras musculares disminuyendo la función muscular.

Prevención

Una de las maneras de disminuir o atrasar la aparición de la sarcopenia es a través del ejercicio y la alimentación.

El ejercicio es el tratamiento no farmacológico más importante para disminuir la pérdida de masa muscular, en diversos estudios se ha demostrado que el ejercicio de resistencia a corto plazo aumenta la capacidad del músculo para sintetizar proteínas, lo ideal es poder combinar ejercicios de resistencia con ejercicios de fuerza, ya que en conjunto se obtiene un mejor beneficio para prevenir la pérdida de masa muscular y la fuerza del músculo.

Se recomienda que estos ejercicios se realicen 2-3 días por semana, en 1-3 series de 8-12 repeticiones cada una, que incluyan los 8-10 grupos musculares mayores, con una intensidad del 70-80% de la potencia máxima que pueda realizarse con ese grupo muscular y con un descanso de un minuto entre las series. Los ejercicios deben realizarse lentamente y aumentando en intensidad de manera progresiva para así evitar lesiones.

Por otro lado, se debe tener una adecuada ingesta tanto de proteínas como de energía, si tenemos un mal manejo de nuestra alimentación y estamos con un balance energético negativo (la energía que sale es mayor a la energía que entra) pero todo esto sin resguardar las proteínas a largo plazo nos llevará una pérdida de masa muscular, debido a esto que es importante desde temprana edad tener una alimentación equilibrada. También es importante tener un adecuado consumo de proteínas y que estas sean de calidad, es decir que contengan los aminoácidos esenciales que nuestro cuerpo necesita. Las proteínas las podemos obtener tanto de origen vegetal como animal. Incluso algunos estudios indican que en caso de ser necesario se podría combinar con algún suplemento de proteína, creatina, vitamina D, Leucina y HMB entre otros.

Recuerda que envejecer es parte de la vida, pero podemos disminuir y/o atrasar sus complicaciones a través del ejercicio y de la alimentación.

En caso de dudas, siempre recurre a un profesional médico que te pueda orientar, recuerda no autodiagnosticar ni automedicar por sí solo.


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«Recuerda consultar siempre a tu médico, no te automediques»

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