Importancia de la hidratación durante el verano

El agua es el componente principal de nuestro cuerpo. Aproximadamente el 60% del peso corporal de una persona está compuesto por agua, convirtiéndose así en el principal nutriente para que nuestro organismo desempeñe múltiples funciones vitales y esenciales para el perfecto funcionamiento de nuestros órganos. Hoy te invitamos a conocer la importancia de la hidratación.

A pesar de ser de gran relevancia para nuestro bienestar y salud, debemos saber que el cuerpo humano no tiene capacidad para almacenar agua y cada día se pierden alrededor de dos litros y medio por la respiración (400 ml), el sudor (350 ml), la orina (1.500 ml) y las heces (150 ml), bajo condiciones normales de actividad y temperatura.

Durante el verano, con el aumento de la temperatura ambiental se incrementa también la temperatura corporal. Para contrarrestar esta situación y eliminar el exceso de calor de nuestro organismo, sudamos. El problema aparece cuando se pierde más agua y electrólitos, como el sodio y el potasio de la que se repone. Si las pérdidas no se compensan, la persona puede sentirse cansada o mareada, que son los primeros síntomas de deshidratación.

Recomendación de ingesta de agua diaria

Si bien, las guías alimentarias para la población chilena recomiendan el consumo de 6 a 8 vasos de agua al día, las necesidades hídricas pueden variar en cada individuo, de acuerdo con diversos factores, como: la edad, el sexo, la intensidad y duración de las posibles actividades físicas que podamos realizar, las altas temperaturas y humedad ambiental, el tipo de ropa y la tasa de sudor individual de cada persona.

Todos estos factores condicionan la cantidad de agua que deberíamos beber diariamente, hasta el punto de llegar a incrementar entre dos y seis veces más las necesidades hídricas diarias de nuestro organismo.

10 beneficios del consumo de agua para nuestro cuerpo

  1. Juega un papel importante en la digestión de los alimentos y en la absorción de nutrientes en el sistema gastrointestinal. 
  2. Es esencial para que los riñones funcionen bien y favorece la eliminación de toxinas y otros desechos del organismo.
  3. Contribuye a mantener las funciones físicas y cognitivas normales.
  4. Ayuda a proteger las articulaciones y contribuye a un óptimo funcionamiento de los músculos.
  5. Es necesaria para el buen funcionamiento del corazón. Ayuda a regular la presión arterial y la circulación sanguínea.
  6. Es constituyente esencial de la sangre, para transportar los nutrientes, así como oxígeno a las células. 
  7. Ayuda a regular la temperatura del organismo, ya que facilita la redistribución del calor desde los tejidos hasta la piel mediante el enfriamiento del cuerpo a través del sudor.
  8. Ayuda a la hidratación y elasticidad de la piel, pues actúa como desintoxicante y purificador de la sangre.
  9. Hidrata las mucosas, garganta, bronquios y pulmones; disminuyendo la probabilidad de infecciones virales.
  10. Una adecuada hidratación aumenta la capacidad de concentración y de memoria.

Signos de deshidratación

Debemos estar atentos a algunas manifestaciones de nuestro cuerpo que nos indicarán que estamos cursando una deshidratación:

  • Boca seca
  • Debilidad
  • Dolor de cabeza
  • Sequedad de la piel
  • Confusión
  • Fatiga

Para evitar la deshidratación en nuestras ocupaciones diarias, se recomienda una serie de consejos, pautas y hábitos para asegurarnos no solo un nivel hídrico adecuado, sino también rendir mejor en el trabajo y sentirnos mejor.

  • Bebe a pequeños sorbos 1 a 2 vasos de agua al levantarte por la mañana, te servirá para recuperar los líquidos perdidos durante el sueño. Esto ayuda a la movilidad intestinal, a la activación del organismo y a llegar bien hidratado al trabajo.
  • Antes de salir de casa, no te olvides de llevar una botella con agua, te permitirá mantener un nivel de hidratación adecuado y constante durante el trayecto al trabajo.
  • Durante tu jornada laboral, bebe de forma constante 1 a 2 vasos de agua cada dos horas y, dependiendo de la duración e intensidad del trabajo, realiza descansos periódicos para rehidratarte y reponer energías.
  • Durante el trabajo evita comidas copiosas y realiza una dieta equilibrada rica en vegetales, verduras y frutas.
  • A la hora de la comida, elige agua mineral natural. Beber a pequeños sorbos 1 a 2 vasos de agua (una pequeña botella de agua mineral) durante la ingesta de alimentos, te facilitará la digestión y la absorción de nutrientes y vitaminas necesarias para el buen funcionamiento del organismo.
  • Si realizas trabajos prolongados al aire libre o con temperaturas extremas, la piel reducirá su capacidad de protección. Una adecuada hidratación te ayudará a humedecer los tejidos y a preservar la elasticidad y resistencia de la piel.
  • Si realizas un trabajo que requiere gran movilidad o un esfuerzo físico intenso mantener una hidratación adecuada y constante te ayudará a proteger los huesos y articulaciones y a prevenir la osteoporosis.
  • Bebe a pequeños sorbos un vaso de agua antes de acostarte. Facilitará a tus riñones a procesar las toxinas y desechos del organismo acumulados a lo largo del día, a la regeneración de células y tejidos, y a prevenir derrames cerebrales e infartos.
  • No confíes únicamente en la sensación de sed para beber. Tener cerca una botella de Agua Mineral Natural te ofrecerá la garantía y la seguridad de hidratarte de forma sana y natural a lo largo de toda tu jornada laboral.

Referencias Bibliográficas

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