Discapacidades físicas y Deficiencias nutricionales

El 3 de noviembre se celebra el día internacional de las personas con discapacidad con el objetivo de promover los derechos y el bienestar de las personas con discapacidad en todos los ámbitos de la sociedad, así como concienciar sobre su situación en todos los aspectos de la vida. 

La alimentación, por ejemplo, en personas con discapacidades físicas puede ser muy compleja, ya que, está relacionada directamente con su capacidad para llevar a cabo este proceso, por lo que es fundamental mantener una buena alimentación para lograr una mejoría y mantención en su calidad de vida.

¿Qué es la discapacidad física?

Se define como una disminución importante en las capacidades de movimiento de una o varias partes del cuerpo. Según la causa y grado de discapacidad, puede existir además alteraciones en el área del lenguaje o la manipulación de objetos. 

Entre las posibles causas que pueden llevar a una discapacidad física o motriz se encuentran las enfermedades neurológicas, procesos infecciosos, reumáticos (artritis reumatoide), musculares como distrofias y traumatismos (amputaciones). Estrechamente relacionado podemos encontrar la discapacidad sensorial, tal como deficiencia en la vista, reducción o carencia de la capacidad auditiva, limitación de la capacidad para expresarse verbalmente, modificación o disminución en la capacidad olfatoria y modificación en la sensación de tacto (textura, presión, temperatura y dureza de lo que se toca).

Las personas con discapacidades físicas pueden tener mayor vulnerabilidad a presentar enfermedades secundarias prevenibles, tal como desnutrición, infecciones respiratorias, hipertensión arterial, intolerancia a hidratos de carbono, dislipidemias, enfermedades vasculares periféricas y estreñimiento. Es prevalente además el exceso de peso asociado a falta de ejercicio, generado por la creencia de no estar capacitados para realizar actividades deportivas. Pueden presentar además mayores tasas de obesidad que las personas que no presentan esta condición.

Deficiencias nutricionales

Las deficiencias nutricionales más frecuentes en la discapacidad se basan en la calidad de la dieta, principalmente en aporte calórico y problemas en la habilidad para alimentarse, por lo que debe ser considerado como un grupo vulnerable y de alto riesgo nutricional. Las barreras que obstaculizan una dieta sana en las personas con discapacidad incluyen:   su   grado   de   dependencia, la salud oral y dental, la formación de los cuidadores, las actitudes y las oportunidades.

Se observa un déficit general de nutrientes (asociado mayoritariamente al déficit de nutrientes críticos, exceso de masa grasa, bajo tono muscular), acompañado muchas veces de problemas en la habilidad para alimentarse (como destreza motora, conducta alimentaria, elección de alimentos). En este ámbito la dieta juega un papel vital, y aunque es importante respetar los gustos de las personas con discapacidades físicas a la hora de alimentarlos, es importante también establecer una estrategia para incorporar todos los grupos de alimentos y guiarse por un profesional en el momento de estimar su requerimiento. Se pueden realizar modificaciones de texturas, métodos de cocción, preparaciones o también existe la opción de optar por la adición de complementos a la alimentación, tal como módulos calóricos, proteínas y multivitamínicos, con el fin de lograr una buena nutrición.

Referencias

  1. Discapacidad física. Puntodis. ttps://puntodis.com/featured_item/discapacidad-fisica/#:~:text=Las%20personas%20con%20discapacidad%20f%C3%ADsica,muscular%20o%20trastornos%20del%20equilibrio.
  2. Osorio Murillo, Olga et al. Hábitos alimenticios, actividad física y estado nutricional en escolares en situación de discapacidad visual y auditiva. Revista Cubana de Salud Pública. 2017, v. 43, n. 2, pp. 214-229. Disponible en: https://www.scielosp.org/article/rcsp/2017.v43n2/214-229/es/.
  3. Gabriela Blasco, Luz Romero, Victoria Bolado, Issa Ramirez, María Rivera. Alimentación en estudiantes con discapacidad. Artículo de revisión, Horizonte Sanitario. vol. 19, no. 3, septiembre – diciembre 2020. Disponible en: https://revistas.ujat.mx/index.php/horizonte/article/view/3653/3011

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