Causas y efectos de las Enfermedades Crónicas no Transmisibles

Las enfermedades crónicas no transmisibles (ECNT), son lesiones de larga duración, característica que las hace complejas por su permanencia en el tiempo y que, además, generan discapacidad residual en quienes la padecen y en sus familias, llevando al deterioro de sus funciones físicas y sociales.

Actualmente en Chile el 84% de las defunciones son causadas por enfermedades crónicas no transmisibles, a expensas principalmente de las enfermedades cardiovasculares, cánceres, enfermedades respiratorias crónicas y diabetes mellitus tipo 2. Estas patologías, de origen multifactorial, se asocian a estilos de vida poco saludables (como el sedentarismo, consumo de tabaco, consumo perjudicial de alcohol y alimentación no saludable, todos modificables), y a factores de riesgo metabólicos (obesidad, hipertensión arterial, dislipidemia e hiperglicemia).

En la actualidad, las enfermedades crónicas no transmisibles:

Representan un gran problema de salud pública, al constituirse en una de las principales causas de muerte y discapacidad tanto en países desarrollados como en desarrollo.

Estudios epidemiológicos han demostrado una fuerte relación entre la inactividad física y la presencia de factores de riesgo cardiovasculares, como hipertensión arterial, resistencia a la insulina, diabetes, dislipidemia y obesidad; así también, otros estudios clínicos y epidemiológicos, han sustentado que la práctica regular de actividad física es un importante factor para la prevención y tratamiento de estas enfermedades. Existen muchos estudios, que indican que el ejercicio físico puede ser efectivo en la prevención y el tratamiento de esas enfermedades, porque puede minimizar los síntomas de la enfermedad, por ser un método no invasivo que puede influenciar positivamente en la calidad de vida de la persona y ser relativamente sin costo.

Analicemos los beneficios del ejercicio físico en las principales enfermedades crónicas:

Hipertensión:

El ejercicio en este grupo de la población ha demostrado ser una buena herramienta terapéutica. Se ha visto que pacientes hipertensos físicamente activos tienen menor tasa de mortalidad que los sedentarios. Investigaciones recientes han demostrado que el ejercicio aeróbico está asociado con una reducción de 4,9/3,7 mmHg en la presión arterial en pacientes hipertensos, descenso que no varía según la frecuencia o intensidad del ejercicio, sugiriendo así, que todas las formas son efectivas. Es importante que recordemos que se denomina hipertensión a una presión arterial mayor a 140/90 mmHg (actualmente se estudia que el nivel es 130/80 mmHg.

Diabetes Mellitus tipo 2:

En personas con DM tipo 2, la actividad física puede mejorar la sensibilidad a la insulina y contribuir a disminuir los elevados niveles de glucosa en sangre a un rango normal, así como reducir el consumo de fármacos hipoglucemiantes.

El ejercicio físico acompañado con un déficit calórico produce pérdida de peso, lo que favorece la reducción del uso y la dosificación de los hipoglucemiantes orales y(o) de la insulina significativamente mayor que si se utiliza solo dieta. Se ha confirmado que la intervención a través de ejercicio físico es efectiva en reducir el índice de masa corporal (IMC), los niveles de HbA1c (hemoglobina glicosilada), el riesgo coronario y el costo del tratamiento en sujetos con DM tipo 2. Además, se ha observado una correlación estadísticamente significativa entre la cantidad de la actividad física voluntaria y los efectos beneficiosos que reporta. El ejercicio físico además disminuye la mortalidad por DM2.

Dislipidemias y enfermedad coronaria

La dislipidemia es una alteración en los niveles de lípidos por elevación o bien por disminución de estos, que se asocia a un aumento en el riesgo de enfermedad coronaria cardíaca, por consiguiente, la actividad física regular trae como beneficio la mejora en el perfil lipídico a largo plazo; siendo el ejercicio aeróbico el que actúa en el metabolismo de lipoproteínas. En ese sentido, los individuos activos presentan mayores niveles de HDL colesterol (colesterol bueno) y menores niveles de triglicéridos, colesterol LDL y VLDL (colesterol malo), en comparación con los individuos sedentarios.

La actividad física ha sido reconocida como una estrategia de fácil implementación, costoefectiva, no invasiva, equitativa. Ha demostrado innumerables beneficios para la salud general y la calidad de vida en quienes la realizan. Se ha documentado que la realización de actividad física en sus niveles recomendados (aproximadamente 4 veces por semana) es esencial para una buena salud durante toda la vida.

Recomendaciones de actividad física por OMS

Con el fin de mejorar las funciones cardiorrespiratorias y musculares, la salud ósea y de reducir el riesgo de ECNT (enfermedad crónica no transmisible) y la depresión, se recomienda que:

  • Los adultos de 18 a 64 años dediquen como mínimo 150 minutos semanales a la práctica de actividad física aeróbica, de intensidad moderada, o bien 75 minutos de actividad física aeróbica vigorosa cada semana, o bien una combinación equivalente de actividades moderadas y vigorosas.

Caminar rápido es una excelente forma de disminuir las complicaciones asociadas a ECNT además de ayudar a disminuir el tejido adiposo.


Referencias Bibliográficas:

OMS – Recomendaciones Mundiales para la actividad física, disponible en sitio web oficial: https://www.who.int/dietphysicalactivity/factsheet_recommendations/es/#:~:text=Los%20adultos%20de%2018%20a,de%20actividades%20moderadas%20y%20vigorosas.

Papel del ejercicio físico en las personas con diabetes mellitus – José Hernandez Rodriguez (2010). Para la Revista cubana de Endocrinología. Disponible en: http://scielo.sld.cu/pdf/end/v21n2/end06210.pdf

Prescripción de ejercicio en pacientes con hipertensión arterial – Cristiam Moraga Rojas (2008), para la Revista Costarricense de Cardiología. https://www.scielo.sa.cr/pdf/rcc/v10n1-2/3933.pdf

El ejercicio físico y su prescripción en pacientes con enfermedades crónicas degenerativas – Rossana Gómez, Henrique Monteiro, Marco Antonio Cossio-Bolaños, Domingo Fama-Cortez, Angelina Zanesco (2010). Revisión disponible en: http://www.scielo.org.pe/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1726-46342010000300011


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