Carbofobia, la delgada línea entre los carbohidratos y el deporte

Se denomina Carbofobia al temor a subir de peso o ganar grasa corporal por el consumo de hidratos de carbono, es una condición de rechazo a las harinas y azúcares que se ha generalizado, principalmente, entre los deportistas.

Según un análisis de las redes sociales, aparecen cuatro grandes categorías que ofrecen un retrato de los conceptos sobre los hidratos de carbono y del comportamiento alimentario de los defensores de la Carbofobia:

  1. Los hidratos de carbono se presentan como sospechosos o culpables del estancamiento en el entrenamiento y los problemas relacionados con el peso: Se promueve la eliminación de todo tipo de hidratos de carbono de la dieta sin hacer una separación entre hidratos de carbono simples y complejos.
  2. Se impulsa la Carbofobia como un estilo de vida: El consumo de hidratos de carbono es percibido como signo de debilidad personal al no cumplir con las reglas interiorizadas para ganar masa muscular y “comer limpio” entendiéndose por tal comer sin hidratos de carbono.
  3. En otro grupo se promociona la Carbofobia como religión: Muestran la visión de los seguidores respecto de percibir el cuerpo como un santuario y como objeto de salvación, promoviéndose además el seguimiento de ciertos mandamientos. Dentro de la lista propuesta de preceptos a seguir encontramos la obligación general de cuestiones muy específicas sobre qué comer y cuándo comer, evitando prácticas no permitidas y animando a los seguidores a seguir la disciplina de “comer limpio”.
  4. En algunas fuentes se presenta la Carbofobia como una relación de amor y odio: Es característico que inicien un periodo de “destete” de hidratos de carbono en el que van eliminándolos de manera paulatina y disciplinando a su cuerpo a decir no a las tentaciones en forma de alimentos ricos en hidratos de carbono. Este periodo conduce a experimentar sentimientos contradictorios frente a los hidratos de carbono, en los que destacan los paralelismos con elementos religiosos como el cielo y el infierno, ángeles y demonios, la voz de la conciencia, etc.

Entre los síntomas que se atribuyen a una hipoglicemia encontramos: irritabilidad, sudoración fría, visión borrosa, cansancio, jaqueca, palpitaciones, palidez, hambre, mareos y temblores. Los que pueden llevar a situaciones de riesgo. La complicación aguda más importante es la hipoglicemia severa que conlleva a la pérdida de conciencia.

Se ha argumentado que una de las consecuencias negativas de una dieta baja en hidratos de carbono puede ser una disminución en el contenido de glucógeno muscular (forma en que se almacenan los carbohidratos en el músculo) antes del ejercicio, lo que puede frustrar el propósito de crear el efecto ahorrador de glucógeno.

La baja cantidad de glucógeno almacenado en el cuerpo, plantea una limitación en la capacidad de mantener una potencia alta durante los ejercicios de resistencia prolongada. Estudios apuntan a que el aumento de la ingesta de hidratos de carbono tiende a provocar menos perturbaciones en el rendimiento deportivo en comparación con las dietas bajas en carbohidratos.

Los hidratos de carbono son necesarios en el músculo, porque otorgan energía rápida a este sistema, de esta manera es que podremos responder a la exigencia dada por el ejercicio.

Es importante una correcta selección de hidratos de carbono para cubrir la necesidad de un individuo. Es ideal que sean, en su mayor proporción, hidratos de carbono complejos como: harinas integrales, pastas integrales, arroz integral, frutas y verduras, y en menor proporción aquellos que se denominan simples, porque se absorben más rápido en nuestro sistema digestivo pasando rápidamente a la sangre como lo son: miel, azúcar, jugos de fruta, productos refinados como bebidas, snacks azucarados, etc.


Referencias Bibliográficas:

  • El azúcar y el ejercicio físico: su importancia en los deportistas, Nutrición Hospitalaria, Ana B. Peinado, Miguel A. Rojo-Tirado y Pedro J. Benito. Laboratorio de Fisiología del Esfuerzo. Departamento de Salud y Rendimiento Humano. Facultad de Ciencias de la Actividad Física y del Deporte (INEF). Universidad Politécnica de Madrid. Madrid. España, julio 2013, disponible en https://scielo.isciii.es/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0212-16112013001000006

«Recuerda consultar siempre a tu médico, no te automediques»

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