Antioxidantes y piel

Antioxidantes y piel

La apariencia de la piel está determinada, ante todo, por la textura de su superficie, su color y propiedades fisiológicas como elasticidad, tersura, aroma y producción sebácea. El funcionamiento y estado de la piel está afectado por distintos factores endógenos, como la predisposición genética y el estrés, así como por factores ambientales externos, como la radiación ultravioleta, radicales libres, y daño mecánico.

El envejecimiento de la piel se inicia con una disminución de las proteínas que forman las fibras de colágeno y elastina de la dermis y se empeora con la exposición solar.

Una nutrición adecuada es fundamental para mantener un buen estado de salud general y, más específicamente, para la salud de la piel. De hecho, algunas deficiencias nutricionales producen como resultado lesiones cutáneas.
Cada vez hay más estudios que intentan hallar los mecanismos biológicos de los componentes de la dieta que contribuyen a mantener el organismo, y en este caso la piel en condiciones óptimas.

Antioxidantes y estrés oxidativo

Nuestra piel está constantemente expuesta al estrés oxidativo endógeno y exógeno, el cual juega un papel fundamental tanto en el envejecimiento intrínseco como extrínseco. El estrés oxidativo se debe a la producción de especies reactivas de oxígeno, también conocidas como radicales libres.

Las estructuras vitales que se ven afectadas por este proceso son el ADN, elementos del citoesqueleto, proteínas y membranas celulares. El cuerpo posee mecanismos de defensa contra los radicales libres, denominados antioxidantes, los que son capaces de reducirlos y neutralizarlos. Sin embargo, como parte natural del proceso de envejecimiento, la producción de especies reactivas de oxígeno aumenta, y los mecanismos endógenos de defensa disminuyen, resultando en un desbalance con predominio de radicales libres no neutralizados que dañan las estructuras del organismo.

El uso de antioxidantes puede ser particularmente útil en el manejo del daño cutáneo inducido por la radiación ultravioleta, el cual se cree que está determinado en gran parte por los procesos oxidativos. Se ha demostrado que la aplicación tópica de antioxidantes aumenta la dosis mínima de rayos UVA requerida para provocar aumento de la pigmentación y disminuye la severidad de las fotodermatosis inducidas por la exposición solar.

Analizaremos brevemente los principales antioxidantes que podemos encontrar en alimentos de consumo cotidiano y así prevenir el envejecimiento prematuro.

Vitamina E

En relación con la piel, la vitamina E oral o tópica parece tener efecto fotoprotector. Disminuye también el daño ocasionado por la exposición crónica a la radiación ultravioleta e inhiben la foto carcinogénesis (aparición del cáncer de piel). También se ha publicado que tanto la administración oral como tópica de la vitamina E disminuyen los efectos de foto envejecimiento y contrarrestan la inmunosupresión inducida por la radiación ultravioleta. Encuentra vitamina E en los siguientes alimentos: Aceites, semillas, nueces, algunas verduras o en forma de suplemento oral u tópico.

Coenzima Q10

La CoQ10 suprime la producción de colagenasa (una enzima degradadora de colágeno) por los fibroblastos dérmicos humanos después de ser irradiados con rayos ultravioleta. En seres humanos la administración prolongada reduce la formación de las arrugas de los bordes laterales de los ojos. Encuéntrala alimentos de origen marino, tales como; Pescados y mariscos.

Carotenoides

Estos compuestos participan en el sistema antioxidante del organismo interfiriendo las reacciones en cadena de la peroxidación lipídica. Además, favorecen la síntesis de melanina, filtro natural de la radiación ultravioleta. Consúmelos en frutas y verduras de color anaranjado o amarillo.

Vitamina C

La vitamina C es esencial para la biosíntesis del colágeno (esencial para la elasticidad de la piel), además de tener propiedades antioxidantes. La suplementación con dosis moderadamente altas de vitaminas C ejerce un papel fotoprotector de la piel. Las frutas y verduras en general poseen generosas cantidades de esta vitamina.

Antocianinas

Tienen efectos beneficiosos en la circulación venosa y efectos antioxidantes. Entre los alimentos que poseen altos niveles de antocianinas destacan; frutos rojos (frambuesa, arándano, maqui, goji etc.) y pepitas de uva.

Conclusión de Antioxidantes y piel

El envejecimiento de la piel cursa con un proceso oxidativo desencadenante de la aparición de arrugas, manchas, bolsas en los ojos y el resto de las alteraciones cutáneas. El medio externo, principalmente la radiación UV solar agrava y acelera la senescencia celular.

La combinación de diversos activos con función antioxidante ha demostrado resultados eficaces en la prevención de los signos del envejecimiento cutáneo.

¡Consume frutas y verduras de diferentes colores todos los días!

Recuerda que si tienes dudas acude siempre al profesional idóneo que te pueda orientar, no te automediques ni autodiagnostiques.


Referencias Bibliográficas:

  • Antioxidantes (2009) – Por Inja Bogdan A. Publicado en la Revista Chilena de dermatología. Enlace directo: https://www.sochiderm.org/web/revista/25_1/1.pdf
  • Belleza de la piel, el papel de los complementos nutricionales (2006) – Por M. José Gonzalez. Publicado en la Revista Offarm. Enlace directo: https://www.elsevier.es/es-revista-offarm-4-pdf-13083625
  • Activos antioxidantes en la formulación de productos cosméticos antienvejecimiento (2018) – Por Celia Castaño Amores, Pablo José Hernández Benavides. Universidad de Granada. Artículo disponible en el siguiente enlace: https://scielo.isciii.es/pdf/ars/v59n2/2340-9894-ars-59-2-77.pdf

«Recuerda consultar siempre a tu médico, no te auto mediques»

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